Mi experiencia en el Hyatt Regency Andares Guadalajara fue, en general, muy positiva. Desde que llegas, lo primero que impresiona es la ubicación: está en plena zona de Puerta de Hierro, uno de los lugares más exclusivos de Zapopan, y conectado directamente con la Plaza Andares, así que prácticamente tienes tiendas de lujo, restaurantes y entretenimiento al salir del lobby. Eso lo convierte en un gran punto si viajas por trabajo, pero también si quieres disfrutar la ciudad con comodidad.
El hotel es moderno y elegante, con un diseño sobrio pero sofisticado. El lobby es amplio, con acabados de lujo y un ambiente muy tranquilo. Algo que me gustó mucho es que desde el principio se nota la atención al detalle en el servicio: el personal es amable, profesional y muy dispuesto a ayudar, lo que hace que la estancia sea bastante agradable.
Las habitaciones son un punto fuerte. Son espaciosas, bien iluminadas y con un estilo contemporáneo que transmite orden y comodidad. La cama es muy cómoda y realmente ayuda a descansar después de un día de trabajo o de compras. Además, muchas habitaciones tienen vistas a la ciudad que valen mucho la pena.
En cuanto a las amenidades, el hotel tiene de todo: gimnasio abierto 24 horas, spa, alberca y varias salas de reuniones para quienes viajan por negocios. También probé el desayuno buffet, y aunque la mayoría de las opciones estaban bien, debo decir que aquí es donde el hotel podría mejorar. No es que sea malo, pero esperaba un poco más variedad